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Periodización basada en datos: cómo diseñar una temporada con mediciones

  • 3 jul
  • 17 min de lectura

El plan era perfecto: ¿por qué el cuerpo no responde?

Antes de que empiece la temporada, el entrenador dibuja en una hoja de cálculo un plan impecable de 12 semanas. Semana 1 al 70 % del 1RM, semana 4 al 80 %, semana 8 al 90 %... El peso sube semana a semana de forma ordenada y el volumen desciende siguiendo una curva predeterminada. Sobre el papel, no podría ser más racional. Pero al llegar a la semana 6, el atleta dice: "hoy el peso simplemente no sube". La hoja marca 82,5 kg, pero el cuerpo ya avisa de que le cuesta a 75 kg.

Aquí es exactamente donde la periodización tradicional muestra su mayor debilidad: el plan se construye a partir de datos del pasado (el 1RM de la temporada anterior, los patrones medios de recuperación), pero el entrenamiento real siempre ocurre en ese momento que llamamos "hoy". El sueño, la nutrición, el estrés del trabajo y los estudios, la fatiga del partido anterior, las fluctuaciones circadianas de la disposición: todo eso cambia cada día. ¿De verdad pueden unos porcentajes fijos y un calendario predecir con exactitud la adaptación de dentro de 12 semanas?

Vamos a concretar un poco más. La periodización tradicional asume que la adaptación del atleta sigue una curva media: tanto más fuerte en la semana 1, tanto más en la semana 4. Pero las curvas de adaptación reales difieren de una persona a otra, e incluso de una temporada a otra en la misma persona. Un atleta toca techo antes de lo previsto en solo cuatro semanas; otro se estanca en el mismo peso incluso después de ocho. Un plan construido en torno a la media tiende a convertirse en "un traje que no le queda bien a nadie".

Esto no es un argumento para abandonar la periodización. La periodización es un marco potente, validado durante casi un siglo. La cuestión es que ahora podemos añadir un sistema nervioso de datos de medición sobre el esqueleto del plan. Al leer día a día y semana a semana la velocidad VBT, la altura del salto, las estimaciones diarias de 1RM y las métricas de monitorización de la fatiga, podemos tener a la vez "la adaptación planificada" y "el ajuste en tiempo real". Esto es la periodización basada en datos.

De un vistazo La periodización basada en datos añade datos de medición en tiempo real sobre un plan de calendario fijo para ajustar la carga del día Una batería de mediciones que combina velocidad VBT, salto, 1RM y métricas de fatiga rastrea la adaptación y la fatiga a la vez La autorregulación es el principio central de ajustar la carga automáticamente usando como disparadores la pérdida de velocidad, la velocidad diaria de la barra y la caída del salto Con un solo sensor Point Go puede reunir los datos de VBT, salto, 1RM y fatiga en un mismo lugar y aplicarlos directamente al diseño de la temporada fase por fase

Un repaso rápido a los fundamentos de la periodización

Antes de sumergirnos en la aplicación de los datos, repasemos brevemente los conceptos clave de la periodización. Si ya los domina, puede saltarse este apartado.

Macrociclos, mesociclos y microciclos

La periodización comienza estructurando el entrenamiento en capas temporales (Bompa y Buzzichelli, 2019).

  • Macrociclo: normalmente una temporada entera, la visión de conjunto que abarca de varios meses a un año. El plan anual que fluye de fuera de temporada → pretemporada → en temporada → transición pertenece a este nivel.

  • Mesociclo: por lo general, un bloque de 3 a 6 semanas. Cada uno tiene un objetivo principal de adaptación, como un "bloque de hipertrofia", un "bloque de fuerza máxima" o un "bloque de potencia".

  • Microciclo: habitualmente una semana. Aquí se deciden la distribución de las sesiones por día, la ondulación entre alta y baja intensidad y el momento de la descarga.

La belleza del enfoque basado en datos está en que se planifica el nivel macro (la gran dirección) por adelantado, mientras que los niveles meso y micro (la carga detallada) se ajustan con flexibilidad según la medición.

Tres modelos: lineal, por bloques y DUP

Los modelos de periodización se agrupan en tres grandes categorías.

Modelo

Idea central

Puntos fuertes

Limitaciones

Lineal

Transición gradual: volumen↓ intensidad↑

Simple, predecible, bueno para principiantes

Una cualidad cada vez, monótono a largo plazo

Por bloques

Una cualidad concentrada por bloque

Estímulo focalizado, bueno para avanzados

Descenso temporal de las cualidades no focalizadas

DUP (ondulante diario)

La intensidad y el volumen varían a diario dentro de la misma semana

Se desarrollan varias cualidades a la vez, menos monotonía

Complejo de planificar y gestionar

El DUP (periodización ondulante diaria) alterna cualidades dentro de una misma semana: por ejemplo, el lunes para la fuerza (alta intensidad, pocas repeticiones), el miércoles para la potencia (intensidad moderada, alta velocidad) y el viernes para la hipertrofia (intensidad moderada, muchas repeticiones). En Rhea et al. (2002), el grupo DUP mostró mayores ganancias de fuerza que el grupo lineal. Curiosamente, como el DUP maneja de por sí cargas distintas cada día, es el modelo que mejor se combina con la medición diaria por VBT.

Cómo cambian los datos la periodización

La diferencia entre la periodización tradicional y la basada en datos puede resumirse en una línea. La primera dice: "debes levantar lo planificado", mientras que la segunda dice: "dirígete hacia el plan, pero levanta solo lo que el cuerpo de hoy permita".

Autorregulación: adaptación planificada + ajuste en tiempo real

El concepto central es la autorregulación. En lugar de levantar un peso predeterminado pase lo que pase, se ajusta la carga automáticamente en función de los datos de medición del día (Jovanović y Flanagan, 2014).

Hay algo que no conviene malinterpretar aquí. La autorregulación no es "abandonar el plan". Todo lo contrario.

  • Adaptación planificada: en los niveles macro y meso se decide de antemano la gran dirección: "este bloque es de fuerza máxima, el siguiente de potencia".

  • Ajuste en tiempo real: dentro de esa dirección, se afinan el peso y el volumen a partir de los datos de velocidad, salto y 1RM de ese día.

Por analogía, se fija el destino (el plan macro) en el navegador, pero se cambia la ruta según el tráfico en tiempo real (los datos de medición). El destino sigue siendo el mismo, pero no se fuerza el paso por una carretera cortada.

Por qué es necesaria la "medición"

La premisa de la autorregulación es la medición objetiva. El RPE (esfuerzo percibido) es una herramienta útil, pero la autoevaluación vacila en los principiantes o en los días en que la disposición es difusa. Las métricas objetivas como la velocidad de la barra y la altura del salto, en cambio, no mienten.

  • Mismo peso, pero la velocidad de la barra es más lenta de lo habitual → señal de fatiga neuromuscular

  • Por la mañana, la altura del salto es menor de lo habitual → señal de recuperación insuficiente y fatiga sistémica

  • El 1RM diario estimado a partir de la velocidad del calentamiento es menor de lo habitual → señal de que el techo de intensidad del día ha bajado

Cuando se captan estas señales como datos, la vaga corazonada de "¿debería tomármelo con calma hoy?" se convierte en una decisión fundada en cifras concretas. Esto no significa que la intuición sea errónea. La intuición de un entrenador experimentado suele ser certera. Pero la intuición no queda registrada, no se comparte y vacila en los días de niebla. La medición añade evidencia y trazabilidad a esa intuición. Si a la pregunta "¿por qué bajaste el peso aquel día?" puede responder "porque el salto cayó un 12 %", esa decisión se convierte también en un activo reproducible para la temporada siguiente.

Los datos complementan la intuición, no la sustituyen

Establezcamos aquí un equilibrio. La periodización basada en datos no subordina al entrenador a las cifras. Una caída del 8 % en el salto no significa automáticamente que haya que hacer una descarga. Si justo antes hubo un partido intenso, una caída de esa magnitud puede ser natural. Las mediciones deben leerse dentro del contexto.

Un buen flujo de trabajo funciona así: primero, los datos lanzan una "señal de anomalía"; después, el entrenador la interpreta añadiendo contexto (partidos recientes, sueño, estrés, historial de lesiones) y toma la decisión final. Los datos son una alarma que indica dónde prestar atención, no un piloto automático. Solo cuando se mantiene este equilibrio los datos y la experiencia del entrenamiento se amplifican mutuamente.

La batería de mediciones: qué medir y cuándo

El punto de partida de la periodización basada en datos es decidir "qué medir y con qué frecuencia". Medirlo todo cada día lo agotará antes de tiempo. La frecuencia de medición debe escalonarse según la variabilidad de la métrica y la carga que supone medirla.

Cuatro dominios de medición clave

  • 1RM / LVP (periódico, cada 4-6 semanas): el perfil carga-velocidad (Load-Velocity Profile, LVP) capta el nivel absoluto de fuerza máxima. No hace falta levantar pesos máximos cada vez: puede estimarse solo con la velocidad de las series de calentamiento, lo que mantiene baja la carga (González-Badillo y Sánchez-Medina, 2010). Mídalo al inicio y al final de un bloque para verificar la adaptación.

  • Velocidad VBT (cada sesión): mida la velocidad de la barra en cada levantamiento principal. Es el dato central para fijar la intensidad del día y gestionar la fatiga intraserie (pérdida de velocidad).

  • Salto (1-2 veces por semana): la altura del CMJ (salto con contramovimiento) es una métrica de monitorización de referencia que refleja tanto la explosividad del tren inferior como la fatiga neuromuscular de todo el cuerpo (Claudino et al., 2017). Es rápido de medir y apenas conlleva carga de recuperación, lo que lo hace ideal para la monitorización semanal.

  • Monitorización de la fatiga (diaria o semanal): rastree el estado de recuperación combinando las tendencias de la altura del salto, un chequeo matinal de disposición y (si se dispone de ellas) métricas auxiliares como la VFC.

Ejemplo de calendario de mediciones

Un resumen de cuándo medir qué tiene este aspecto. Es solo una guía general y debe ajustarse a su deporte y su calendario.

Métrica

Frecuencia

Momento

Objetivo

Estimación de 1RM / LVP

Cada 4-6 semanas

Inicio y fin del bloque

Nivel de fuerza absoluta, verificación de la adaptación

Velocidad VBT (levantamiento principal)

Cada sesión

A lo largo de las series de trabajo

Fijación de la intensidad del día, gestión de la fatiga intraserie

Altura del CMJ

1-2 veces/semana

Justo después del calentamiento

Explosividad del tren inferior, monitorización de la fatiga sistémica

Disposición matinal / VFC

A diario

Nada más despertar

Estado de recuperación, apoyo a la decisión de descarga

El principio clave es "medir las métricas de adaptación con poca frecuencia y las de fatiga con frecuencia". Las métricas de adaptación como el 1RM cambian despacio, así que no necesitan mediciones frecuentes; las de fatiga como el salto y la velocidad cambian rápido, así que requieren atención frecuente.

Diseño de la temporada fase por fase

Ahora dividamos el macrociclo en tres fases (fuera de temporada, pretemporada y en temporada) y veamos qué cualidades desarrollar y qué datos rastrear en cada una. Como cada fase tiene un objetivo distinto, incluso la misma medición se interpreta y se aplica de forma diferente.

Fuera de temporada: construir los cimientos

La fase fuera de temporada no tiene presión competitiva, así que es el periodo en el que se puede buscar la adaptación de forma más agresiva. El objetivo es construir los cimientos de la hipertrofia y la fuerza máxima.

  • Cualidades principales: hipertrofia → fuerza máxima (modelo lineal o por bloques)

  • Zona de pérdida de velocidad: permita una pérdida grande (20-30 % o más). Impulse la hipertrofia con abundante estímulo mecánico y estrés metabólico. Según Pareja-Blanco et al. (2017), los grupos con mayor pérdida de velocidad tendieron a ganar más área de sección transversal muscular.

  • Datos rastreados: mida el 1RM/LVP cada 4-6 semanas para seguir las mejoras de la fuerza máxima. El indicador clave es si el peso sube dentro de la misma zona de velocidad.

  • Salto: en esta fase, use los saltos semanales como alarma de una acumulación excesiva de fatiga (con fines de monitorización más que de maximizar la explosividad).

El punto de aplicación de los datos en la fase fuera de temporada es claro: si aparece "la misma velocidad con más peso", la fuerza ha mejorado, y una estimación de 1RM con tendencia ascendente es prueba de que el bloque funciona correctamente.

Pretemporada: convertir la fuerza en velocidad

Es el periodo para transferir a rendimiento la base de fuerza construida fuera de temporada. El objetivo es la conversión en potencia y fuerza-velocidad.

  • Cualidades principales: mantener la fuerza máxima + desarrollar potencia y RFD (tasa de desarrollo de la fuerza) (modelo por bloques o DUP)

  • Zona de pérdida de velocidad: estréchela a una pérdida pequeña (10-20 %). Levante rápido en estado fresco para incidir en la adaptación neuromuscular y la RFD.

  • Datos rastreados: las mejoras en la altura del salto y el RSI (índice de fuerza reactiva) se convierten en los indicadores clave. Use los datos de salto para verificar que las ganancias de 1RM de la fase fuera de temporada se están transfiriendo a explosividad real.

  • Comprobación de la transferencia: si el 1RM se mantiene estable pero el salto y la RFD suben, ahora se puede usar la misma fuerza más rápido, señal de que la transferencia se está produciendo con éxito.

La pregunta central de la pretemporada es "¿la fuerza almacenada se está transfiriendo a movimiento rápido?". Los datos de salto y los de la zona de velocidad rápida del VBT responden a esta pregunta.

En temporada: proteger la frescura

Es el periodo en el que los partidos llegan cada semana. El objetivo es mantener las capacidades construidas fuera de temporada y en pretemporada mientras se gestiona la frescura. En esta fase, "no perderlo" y "sentirse ligero el día del partido" tienen prioridad sobre la mejora.

  • Cualidades principales: mantener fuerza y potencia (bajo volumen, alta intensidad, DUP)

  • Zona de pérdida de velocidad: muy conservadora (dentro del 10 %). Minimice la fatiga innecesaria del entrenamiento para dejar frescura para la competición.

  • Datos rastreados: la altura del salto y la monitorización de la fatiga toman el protagonismo. Si el salto cae por debajo de la línea base, señala una recuperación insuficiente y se convierte en un disparador para adelantar la descarga.

  • Disparadores de descarga: cuando una tendencia descendente del salto y la VFC coincide con un descenso sostenido de las estimaciones diarias de 1RM, baje la carga antes de lo previsto.

En temporada, "¿el peso que levanto hoy arruinará el partido del sábado?" es el criterio de cada decisión. Los datos de medición aportan una base objetiva de juicio entre la contención de "aguantar cuando podrías hacer más" y la temeridad de "empujar más cuando ya estás fatigado".

Autorregulación en la práctica: convertir los datos en decisiones

Suficiente teoría. Ahora veamos las reglas concretas para convertir las mediciones en decisiones reales de entrenamiento. La clave está en "definir de antemano los disparadores y las respuestas". Si juzga sobre la marcha después de ver los datos, acabará dejándose llevar por el estado de ánimo.

1. Terminar las series por umbral de pérdida de velocidad

Termine una serie en función de cuánto ha caído la velocidad respecto a la primera repetición dentro de la serie. Incluso el mismo "4 x 5" produce un número real de repeticiones distinto según la condición del día.

  • Defina de antemano los límites de pérdida de velocidad para cada fase (p. ej., fuera de temporada 25 %, pretemporada 15 %, en temporada 10 %).

  • Cuando se alcance la pérdida objetivo, termine la serie aunque queden repeticiones planificadas.

  • A la inversa, si apenas hay pérdida (buena condición), puede añadir una o dos repeticiones más dentro del límite.

Este enfoque cambia el pensamiento de "completar las repeticiones prescritas" a "llegar solo hasta el nivel de fatiga prescrito" (Sánchez-Medina y González-Badillo, 2011).

2. Ajustar la carga automáticamente según la velocidad diaria de la barra

Mida la velocidad de las series de calentamiento para estimar el 1RM del día y fije el peso de trabajo de hoy a partir de esa estimación.

Estimación del 1RM diario (vs. lo habitual)

Significado

Respuesta de carga

+5 % o más

Condición excelente

Mantener el peso planificado o subir ligeramente

±5 %

Rango normal

Proceder según lo previsto

-5 a -10 %

Fatiga leve

Bajar el peso, mantener el volumen

-10 % o más

Fatiga significativa

Reducir peso y volumen, priorizar la recuperación

La clave está en liberarse de la obsesión de que "hay que levantar el peso planificado". Si un atleta con un 1RM habitual de sentadilla de 150 kg muestra hoy un 1RM estimado de 140 kg, es más razonable proceder al 75 % de hoy (105 kg) que al 75 % de la hoja de cálculo (112,5 kg).

3. Decidir una descarga cuando caen el salto o la VFC

Más allá del nivel de la serie y la sesión, use los datos de monitorización semanal para decidir el momento de la descarga.

  • La altura del CMJ matinal cae por debajo de cierto nivel respecto a la línea base individual (p. ej., -10 a -15 %) durante varios días seguidos.

  • (Como métrica auxiliar) la VFC sigue por debajo de la línea base.

  • La estimación del 1RM diario muestra tendencia descendente a lo largo de la semana.

Cuando estas señales coinciden, baje activamente la carga aunque no sea una semana de descarga en el calendario. A la inversa, si todas las métricas están bien, también puede justificar con datos posponer una descarga planificada una semana. Dejar que el "estado de recuperación", y no "el calendario", decida la descarga es la cumbre de la periodización basada en datos.

Ejemplo de diseño de un microciclo (semanal)

¿Qué aspecto tiene cuando todos estos principios se entretejen en una sola semana? Este es un microciclo DUP de ejemplo asumiendo la fase de pretemporada (4 sesiones de entrenamiento, frescura del fin de semana asegurada). La premisa es que todos los pesos se afinan usando las estimaciones diarias de 1RM y los datos de velocidad.

Día

Foco

Ejercicios principales

Objetivo de intensidad/velocidad

Medición

Lun

Fuerza máxima

Sentadilla trasera, press de banca

0,4-0,5 m/s, pérdida de velocidad 15 %

VBT en cada serie

Mar

Recuperación/monitorización

Cardio suave, movilidad

Baja intensidad

CMJ matinal, VFC

Mié

Potencia

Cargada de potencia, sentadilla con salto

0,8-1,0 m/s, pérdida de velocidad 10 %

VBT, CMJ

Jue

Descanso

Chequeo matinal de disposición

Vie

Fuerza-velocidad

Press de banca de velocidad, dominadas

0,6-0,75 m/s, pérdida de velocidad 15 %

VBT en cada serie

Sáb

Partido/técnica

Entrenamiento específico del deporte

(Opcional) salto previo al partido

Dom

Descanso total

Lo que destaca en esta tabla es que la medición de cada día se convierte en el dato de entrada de la siguiente decisión. Si el salto del martes por la mañana es menor de lo habitual, reduzca el volumen de la sesión de potencia del miércoles. Si el 1RM diario del viernes es más alto de lo habitual, suba un poco el peso dentro del límite de velocidad. El plan es solo el punto de partida; los datos de cada día esculpen la carga sobre él.

Integrar los datos de medición en la periodización con Point Go

La mayor barrera práctica de la periodización basada en datos es que "los datos están dispersos por todas partes". La velocidad VBT en un dispositivo, los saltos en otra aplicación, el 1RM anotado a mano: cuando están fragmentados así, el juicio integrado se vuelve imposible. La autorregulación solo muestra su poder cuando varias señales se leen juntas.

El sensor Point Go maneja varias mediciones basadas en IMU (velocidad VBT, salto, estimación de 1RM y potencia rotacional) en un solo sensor y una sola aplicación. En otras palabras, puede consolidar en un mismo lugar la batería de mediciones que necesita para la periodización.

Un flujo de trabajo práctico

  1. Inicio del bloque: establecer una línea base con el LVP: al comienzo de un mesociclo, use el modo de medición de 1RM para medir el LVP de la sentadilla trasera y el press de banca, asegurando la línea base de intensidad y la relación carga-velocidad de ese bloque.

  1. Cada sesión: fijar la intensidad del día con VBT: en cada levantamiento principal, estime el 1RM del día a partir de la velocidad del calentamiento y fije el peso de trabajo según la zona de velocidad objetivo de la fase. Durante las series, cuando la pérdida de velocidad supera el límite, la aplicación muestra un aviso visual para guiarle a terminar la serie.

  1. Semanal: monitorizar la fatiga con saltos: mida el CMJ 1-2 veces por semana para seguir la tendencia de la altura del salto. Una caída por debajo de la línea base se lee como señal de recuperación insuficiente.

  1. Fin del bloque: verificar la adaptación: mida de nuevo el LVP al final del bloque para confirmar si el peso subió dentro de la misma zona de velocidad (mejora de fuerza) y si el salto mejoró (transferencia de potencia). Estos resultados se convierten en la base para diseñar el siguiente bloque.

Cada vez que este ciclo completa una vuelta, el siguiente bloque se diseña no por conjeturas, sino sobre los datos de medición del bloque anterior. A medida que avanza la temporada, se acumulan datos sobre el atleta y la precisión del plan aumenta de forma constante.

Conclusión

La periodización no ha muerto. Más bien se ha vuelto más potente al encontrarse con los datos. Mantenga intacto el esqueleto de macro, meso y micro, probado durante un siglo, pero añada encima un sistema nervioso de velocidad VBT, salto, 1RM y fatiga, y podrá tener a la vez la estabilidad de un plan y la flexibilidad del terreno.

La esencia puede resumirse en una línea. Planifique la gran dirección, mida la carga del día. El calendario le dice adónde ir, pero el cuerpo de hoy le dice hasta dónde puede llegar. Solo cuando puede leer esas señales como cifras objetivas, la periodización evoluciona de "un plan sobre el papel" a "un sistema vivo".

Cuando trace su próximo plan de temporada, añada una columna más junto a los porcentajes de su hoja de cálculo: una columna para los datos de medición. En cuanto esa columna empiece a llenarse, su periodización dejará de ser una conjetura.

Preguntas frecuentes (FAQ)

P. ¿La periodización basada en datos significa abandonar la periodización tradicional?

No. En realidad mantiene intacto el esqueleto de la periodización tradicional. Se planifica de antemano la gran dirección del macrociclo (fuera de temporada → pretemporada → en temporada) y el objetivo principal de cada bloque. El papel de los datos es ajustar la carga detallada (peso, volumen, punto de finalización de la serie) dentro de ese plan para adaptarla al estado del día. En otras palabras, no abandona el plan, sino que le da vida.

P. ¿Hay que medirlo todo cada día? ¿No resulta abrumador?

En absoluto. El principio clave es "medir las métricas de adaptación con poca frecuencia y las de fatiga con frecuencia". Medir el 1RM/LVP cada 4-6 semanas y los saltos 1-2 veces por semana es suficiente. Lo único que se mide en cada sesión es la velocidad VBT del levantamiento principal, y eso se capta de forma natural durante el calentamiento y las series de trabajo, así que apenas añade carga. Si la medición empieza a interferir con el entrenamiento, lo correcto es reducir la frecuencia.

P. ¿Los principiantes necesitan periodización basada en datos?

Los principiantes, en realidad, responden bien a casi cualquier estímulo, así que la necesidad de una autorregulación sofisticada es relativamente baja. Dicho esto, el feedback objetivo como la velocidad VBT ayuda a los principiantes a aprender la sensación de la "intensidad apropiada". Para los principiantes recomendamos empezar por algo simple —un plan lineal más feedback de velocidad— en lugar de un diseño complejo fase por fase. Los beneficios de una periodización sofisticada basada en datos se manifiestan con más fuerza en los intermedios y avanzados, cuya adaptación se ha ralentizado.

P. ¿Puedo autorregular solo con la velocidad VBT?

Sí. La velocidad VBT por sí sola puede encargarse de las dos tareas centrales: fijar la intensidad del día y gestionar la fatiga intraserie. Sin embargo, la velocidad VBT ve sobre todo la fatiga dentro de la sesión de levantamiento. El estado de recuperación de todo el cuerpo (una mala noche de sueño o la fatiga acumulada de un partido reciente) lo captan mejor métricas aparte como el salto o la VFC. Por eso, en periodos en los que importa la gestión de la frescura, como la temporada de competición, se recomienda añadir la monitorización del salto al VBT.

P. Entonces, ¿cuándo exactamente debería hacer una descarga?

El núcleo del enfoque basado en datos es "dejar que el estado de recuperación, y no el calendario, decida la descarga". Si la altura del salto desciende durante varios días seguidos respecto a la línea base, la estimación del 1RM diario tiende a la baja toda la semana y (si se dispone de ella) la VFC también cae, haga la descarga cuando estas señales coincidan. A la inversa, si todas las métricas están sanas, puede posponer una descarga planificada una semana. Dicho esto, posponerla indefinidamente solo porque las métricas se ven bien es arriesgado, así que es prudente mantener una salvaguarda como "descargar al menos una vez cada tres semanas".

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Referencias

  1. Bompa, T.O., & Buzzichelli, C. (2019). Periodization: Theory and Methodology of Training (6th ed.). Human Kinetics.

  1. Rhea, M.R., et al. (2002). A comparison of linear and daily undulating periodized programs with equated volume and intensity for strength. Journal of Strength and Conditioning Research, 16(2), 250-255. DOI

  1. Jovanović, M., & Flanagan, E.P. (2014). Researched applications of velocity based strength training. Journal of Australian Strength and Conditioning, 22(2), 58-69. PDF

  1. González-Badillo, J.J., & Sánchez-Medina, L. (2010). Movement velocity as a measure of loading intensity in resistance training. International Journal of Sports Medicine, 31(5), 347-352. DOI

  1. Sánchez-Medina, L., & González-Badillo, J.J. (2011). Velocity loss as an indicator of neuromuscular fatigue during resistance training. Medicine and Science in Sports and Exercise, 43(9), 1725-1734. DOI

  1. Pareja-Blanco, F., et al. (2017). Effects of velocity loss during resistance training on athletic performance, strength gains and muscle adaptations. Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports, 27(7), 724-735. DOI

  1. Claudino, J.G., et al. (2017). The countermovement jump to monitor neuromuscular status: A meta-analysis. Journal of Science and Medicine in Sport, 20(4), 397-402. DOI

El plan es una brújula, la medición es un mapa. Lleve ambos y no perderá el rumbo en el largo viaje de una temporada.
 
 
 

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